Home | Submit Article | Latest Articles| Top Articles




 









La fiesta del Santiago


Author: New Media


Aprovechando mi reciente estadía en Trujillo, llegó a mis oídos el nombre de Santiago de Chuco, una provincia del departamento de La Libertad, que tras 7 horas de trayecto llegué por fin.

La ciudad ofrece a los visitantes la oportunidad de conocer la casa de César Vallejo, el más alto representante de nuestra poesía nacional. En ella se ha instalado una exposición fotográfica con los pasajes más importantes de su vida.

Otro de los lugares que me acogió fue su campiña con bosques y coloridos campos cultivos que me invitaron a pasar agradables momentos en contacto con la naturaleza. Ideal para armar campamentos y realizar largas jornadas de caminatas y ciclismo de montaña.

Allí me enteré que los aguerridos Chucos fueron catequizados por los agustinos a mediados del siglo XVI. En 1610, el capitán Diego de la Serna fundó la ciudad y la dedicó al apóstol Santiago. Desde entonces su festividad se celebra cada 25 de julio entre coloridas danzas de quillayas y mojigangas.

Este apóstol a quien los pobladores le atribuyen muchos milagros, es el patrón tutelar del pueblo de Santiago de Chuco, cariñosamente llamado también "Shanti", "Viejito Lindo", "Taita", "Barbón", etc. Apelativos que usan con respeto y amor, pues desde la infancia aprendieron a quererlo y respetarlo.

En el desarrollo de su fiesta se realizan oficios religiosos, procesiones con asistencia de comparsas folclóricas, desfiles cívicos y verbenas; asimismo, hay quema de castillos, concurso de bandas típicas, mojigangas (textos breves en verso, de carácter cómico-burlesco y musical) y muchas otras expresiones del arte popular.

Siendo también una fiesta de espíritu solidario de las comunidades y de evaluar la cantidad de sus sembríos. Es por ello, muchos canalizan su devoción a este personaje en agradecimiento a la fertilidad de la tierra.

Es así como conocí este rincón andino dentro del norte peruano, que con la imagen del Apóstol Santiago El Mayor, montado a caballo, y con la fuerza espiritual cargada de conocimientos religiosos, tuve que dejar para retornar a Trujillo, donde los jardines y árboles en la terraza del Hotel Libertador representaron mi contacto con la naturaleza vivido en Santiago de Chuco.



http://www.libertador.com.pe/trujillo.php